Se trata de una sesión de terapia de sonido para particulares y parejas.

Comienza la sesión con una relajación, acompañada por el sonido dulce de la kalimba, en la que se persigue que vayas abandonándote a la magia inspiradora de la música.
Paulatinamente, emprendemos un viaje único, flotando y vibrando con el sonido de cuencos tibetanos. Recalando en aquellos chacras de tu cuerpo que más lo necesiten, voy haciendo sonar los cuencos sobre cada uno de tus centros.
Lo acompaño con el sonido de mi voz en un canto exclusivo para ti, que te aportará paz y sanación. Sólo con dejarte llevar y disfrutando la experiencia de este masaje sonoro aprenderás mucho sobre ti, sobre tu esencia y tu camino.

Duración aproximada: 40 minutos.